Jornadas de prevención del cáncer radioinducido:
“Rayos x: una causa de cáncer evitable”
Numerosas publicaciones científicas de primer nivel, están alertando sobre el gran incremento de estudios radiológicos diagnósticos que existe en países desarrollados, en particular la Tomografía Axial Computarizada (TAC), con el consiguiente riesgo de cáncer para los pacientes.
Con el fin de instruir al cuerpo médico sobre estos aspectos, en la ciudad de Rocha, en el mes de agosto pasado, se realizó una jornada de educación médica continua, organizada por la Cooperativa Médica de Rocha y CEDIM, contando además, con el apoyo de la Autoridad Reguladora Nacional, y la “Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer”.
En la misma, se brindaron conceptos actuales acerca de los efectos nocivos de las radiaciones ionizantes sobre los pacientes, con especial énfasis en su potencial acción carcinógena.
Breve resumen de los conceptos vertidos.
Como es sabido, los rayos X consisten en fotones, que son las partículas elementales responsables de todos los fenómenos electromagnéticos, como por ejemplo la luz visible, rayos ultravioletas, rayos gamma, microondas, etc.
Estos fotones viajan a la velocidad de la luz y tienen una energía proporcional a la frecuencia de la onda electromagnética en cuestión.
Cuando interaccionan con un tejido biológico, producen daño del ADN, bien directamente o en forma indirecta, mediante ionización y formación de radicales libres. Una de las eventualidades de mayor riesgo, es la ruptura de las dos cadenas del ADN, en puntos enfrentados, lo que puede impedir una correcta reparación, y generar traslocaciones en cromosomas, puntos de mutación, fusión de genes y otras alteraciones que pueden conducir a la aparición de cáncer.
Este tipo de daño, son llamados “efectos estocásticos” o de probabilidad; no tienen umbral, se pueden producir con cualquier estudio radiológico, y manifestarse muchos años más tarde. Sin entrar en detalles, las dosis en radiación se miden dosis absorbida (grays o mGy), y en dosis equivalente (Sieverts o mSv). En rayos X se puede considerar que 1 mSv es igual a 1 mGy.
Todos estamos expuestos a una radiación natural “de fondo” que se estima en 2..2 mSv. Siempre se debe valorar cuanto irradia cada estudio, a manera de ejemplo: una radiografía de tórax, irradia el equivalente a 3 días (0.02 mSv), una urografía I.V, catorce meses (2.5 mSv) o 125 rx de tórax y una TAC de abdomen, (10 a 20 mSv) 4,5 años o 500 rx de tórax.
Vale recordar que el límite anual de exposición, para prácticas radiológicas en la población, según la Autoridad Reguladora Nacional, es de 1 mSv,
El riesgo de desarrollar cáncer con radiaciones, se ha estudiado en base a los sobrevivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, y además en trabajadores que sufrieron accidentes radioactivos.
En base a estos estudios, se obtuvo una evidencia epidemiológica cierta del incremento de tumores, en aquellas personas que estuvieron expuestas a dosis medias de 20 y 50 mSv. En un estudio de TAC de tórax, abdomen o columna cervical se puede llegar a irradiar por ejemplo, la mama, pulmón y esófago con valores de 20 a 40 mGy, el estómago con 20 mGy, y a la tiroides 44 mGy respectivamente, valores que como se comentó, están dentro del rango de producir tumores.
Los tumores más probables a consecuencia de una TAC de cráneo serían, hueso, cerebro y tiroides, mientras que en una de abdomen, estómago, colon, hígado, vejiga, etc. Las leucemias también se encuentran entre las neoplasias radioinducidas. Aunque parezca exagerado, la irradiación recibida en una TAC de cuerpo entero, puede equivaler a encontrarse a 2.4 km de la bomba atómica de Hiroshima.
Los estudios que más contribuyen a la dosis colectiva de la población son: tomografía computada, estudios de colon por enema, y radiología intervencionista, prevaleciendo la TAC ampliamente con un 67%.
Este estudio ha tenido un gran incremento en países desarrollados (63 millones de estudios anuales en EE.UU) debido a múltiples causas, algo que está sucediendo también en el Uruguay.
Un hecho que se debe recalcar, es que los niños son mucho más sensibles que los adultos a la radiación, debido a su menor espesor corporal, mayor porcentaje de células en mitosis, y una más larga expectativa de vida.
Si bien el riesgo de desarrollar un tumor, por un solo estudio radiológico es bajo, por ejemplo en una TAC es de 1 en 1000, este bajo riesgo individual,
en una gran población, se convierte en un importante riesgo colectivo, y un problema de salud pública. Se estima que hasta un 3% de todos lo tumores pueden haber sido producidos por estudios diagnósticos radiológicos; en EEUU 25420 tumores podrían haber sido producidos por TAC, y causar la muerte a 1100 niños. Es de destacar, que se estima, que hasta 1/3 de estos estudios habrían sido injustificados. Los médicos radiólogos tienen un papel muy importante en la disminución de la dosis, por ejemplo en el caso de la TAC, limitando el área a explorar, realizando estudios monofásicos, empleando técnicas protocolizadas de acuerdo a la edad y tamaño del paciente, y planteando estudios imagenológicos alternativos no radiantes (ej. ecografía o resonancia magnética). La legislación del Reino Unido a este respecto, faculta al radiólogo a rechazar estudios que no lo considere justificado, hecho éste que está vinculado al moderno concepto de gestión clínica, incorporando además una historia dosimétrica del paciente, donde constan todas las exploraciones radiológicas realizadas y su motivo.
Conclusiones.
-Los rayos X salvan miles de vidas anualmente, sin embargo no son inocuos.
-Cada médico debería conocer cuales estudios radiológicos, son los que más irradian.
-Todo estudio debe estar bien justificado; si es así los beneficios exceden ampliamente a los riesgos.
-No hay estudio radiológico considerado absolutamente seguro; las dosis de cada estudio se suman (ej. tresTAC triplican el riesgo de una TAC).
-Los mayores riesgos de radiación y producir cáncer se ven en TAC de abdomen y en niños.
-Considerar siempre métodos diagnósticos no radiantes.
-Siempre debe existir comunicación interdisciplinaria, con el fin de brindar la mejor opción diagnóstica a cada paciente.
Dr. Gustavo Figueredo Casadei. Médico Radiólogo.
Florencio Sanchez 59. Rocha CP 27000
gusfigue@adinet.com.uy
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