FE.M.I.
FEMI

 

 

Palabras del Presidente de CRAMI Dr. Hugo Montenegro
en el acto inaugural del Sanatorio Central de CRAMI  

Discurso Presidente de CRAMI

 

Sr. Ministro de Salud Pública, Ec. Daniel Olesker

Sr. Intendente Municipal de Canelones, Ing. Estanislao Chiazaro

Sr. Intendente electo  de Canelones, Dr. Marcos Carámbula

Sr. Presidente de la Federación Médica del Interior, Dr. Egardo Mier

Sres. Legisladores

Autoridades Nacionales y Departamentales

Sres. Presidentes de Gremios e Instituciones de FEMI

Funcionarios de la institución

Amigos  

Nuestro enorme agradecimiento por vuestra presencia en este momento tan importante para nuestra Institución, que nos llena de orgullo y satisfacción.

Todos los aquí  presentes hemos estado en muchas jornadas de este tipo, inauguraciones de obras y servicios, por suerte tan frecuentes en nuestra  Federación Médica de Interior.

Sin dudas que caeremos en lugares comunes y frases repetidas, pero sepan desde ya que nuestra alegría por la culminación de este Sanatorio nos hace sentir a todos, absolutamente a todos quienes integramos CRAMI, con la sensación del deber cumplido y la satisfacción de poder entregar hoy esta obra, no sólo a los afiliados de CRAMI, sino a la sociedad entera de nuestra  zona.

Es el fin de un largo proceso que comenzó allá por el 2006, con el estudio de viabilidad económica y financiera, pasando por el llamado a concurso de proyectos arquitectónicos, siendo el ganador del mismo el Estudio de los Arquitectos Sprechmann, Danza y Touset. Seguramente ellos también sentirán esta inauguración como el nacimiento de un nuevo hijo que ve la luz.

Posteriormente vino el llamado a Empresas Constructoras, y también mediante un concurso la Empresa Espina Obras Hidráulicas fue la ganadora del mismo y aquí están los resultados.

Y todo lo hicimos así, a través de llamados y concursos como forma darle a este emprendimiento la cristalinidad y transparencia que la Institución se merece.

A 22 meses de haber comenzado la obra, un 15 de Julio de 2008, hoy entramos oficialmente a este sanatorio, por esta puerta que tantas veces vimos en planos y proyectos y soñamos con poder abrirla de par en par como hoy lo haremos.

Se trata de  4.500  Mts.2  de construcción, 68 camas de cuidados moderados, 5 camas  de CTI y 7 de Cuidados Intermedios, 4 salas de block quirúrgico y por supuesto, todos los servicios de apoyo necesarios a un costo de U$S 7.000.000

Por aquí  pasaron 120 obreros en forma directa y 50 más en forma indirecta. 60 % de los primeros ha sido personal residente en la zona, tal como lo dejamos preestablecido en el contrato con la Empresa Constructora. Porque también pensamos que era una forma de devolver en parte a nuestra sociedad, algo de la confianza depositada por  la población hacia CRAMI a través de estos casi 52 años de vida.

Un hecho sencillo y destacable a la  vez, en 22 meses de trabajo,  y gracias a que hubo una empresa responsable que hizo las cosas como se deben hacer, no tuvimos ni un solo accidente de trabajo de entidad, por lo que acá afortunadamente no se aplica aquello de que   “en casa de herrero, cuchillo de palo”.

Esta obra se construyó con un financiamiento del 30 % con fondos propios y un 60 % mediante un préstamo del Banco República luego de habernos presentado a la Licitación de Proyectos de Inversión del año 2007 y 10 % por otras entidades privadas.

Una vez, en oportunidad de llevarse a cabo la primera Licitación  de proyectos, escuchamos al Presidente del Banco República, el Ec. Fernando Calloia, decir que el objetivo principal era que ninguna empresa que necesitara un préstamo para un proyecto de inversión tuviera necesidad de recurrir a influencias políticas o favoritismos personales. Podemos dar fe que nada de eso primó cuando se nos otorgó el préstamo, eso habla bien de nuestra institución, pero mucho mejor de nuestro Banco Estatal.

Y también hay que decirlo,  la reforma tributaria permitió que las instituciones de salud pudiéramos descontar  la tasa de IVA, y eso sin dudas facilitó mucho más las cosas, con todo lo que ello implica en el peso que podría haber tenido en el costo de esta obra.

Decíamos que estábamos entregando esta obra a la población de esta zona del Departamento, porque evidentemente que a partir del año 2005 nuestro Sistema de Salud comenzó su reforma, y justamente nuestra Institución entendió desde ese  momento que era un sistema y que de eso se trataba, y es por ello que apostamos además a la complementación formal, con la firma de convenios, como la Puerta Unica de Sauce o el Convenio de Salud Bucal, ejemplo éste último a nivel nacional e internacional. O también la complementación informal, como lo es el apoyo permanente que brindamos al Hospital de Las Piedras, cuando en ocasiones se necesita dar una mano.

Y este Sistema Nacional Integrado de Salud nos permitió crecer y nos impuso desafíos, sobrepasando hoy los 35.000 afiliados, gente que confía en nuestra Institución y con quienes hoy estamos pagando una vieja deuda, el contar con un sanatorio con todo  el confort que se merecen.

Llegar a esta meta no fue fácil, no es obra de iluminados, aquí hay trabajo de mucha gente, hay equipo de trabajo y trabajo de equipo, aquí  hay muchas horas de esfuerzo y sacrificio, sin  nombrar a ninguno, porque son todos, y no del primero al último, porque no hay un primero, y tampoco hay un último. Y en la base, está nuestra gente, más de 800 funcionarios técnicos y no técnicos que hacen el día a día de nuestra Institución.

Pero detrás de todo esto hay una historia, la que forjaron quienes nos precedieron, quienes fundaron esta Cooperativa, quienes la mantuvieron a través de estos 52 años y quienes dedicaron gran parte de su vida a la tarea asistencial o dirigencial, o ambas a la vez. Sin dudas que gran parte de los cimientos de esta obra les pertenece a ellos.

Para quienes están, nuestro agradecimiento y para quienes no lo están, nuestro homenaje.

Finalmente, una Institución se hace a base de confianza, la que depositamos nosotros y la que depositan en nosotros. Por ello nuestro agradecimiento a autoridades que nos apoyaron, a nuestros proveedores con quienes necesitamos ganarnos esa confianza día tras día, y por suerte somos correspondidos, a  las instituciones amigas y a  nuestros afiliados, comienzo y fin de nuestro esfuerzo.

A todos, muchas gracias.

 

 

 
Consultas a FEMI