La Federación Médica del Interior, con un historial de más de cuarenta años de creciente desarrollo es, en el sector privado, el primer sistema nacional integrado de salud del país, con 2800 médicos agremiados, veintitrés instituciones de asistencia médica colectiva, treinta y cinco sanatorios en el interior y su centro de referencia de alta tecnología en Montevideo, Sanatorio Americano, destinado a la atención de sus más de 500.000 afiliados.
FEMI ha sido durante todo este tiempo la responsable del desarrollo asistencial en el interior del país y de la progresiva radicación de médicos en las áreas urbanas y rurales, acción que posibilitó además a los centros asistenciales públicos contar con los servicios de dichos profesionales.
La organización se ha caracterizado por consolidar una gestión empresarial que, con prudencia y determinación, ha erigido un sólido sistema de atención médica en todo el país y ello ha sido el fruto de la labor asistencial y gestión directiva de los médicos de las propias instituciones.
Durante estas cuatro décadas, en los momentos de las peores crisis del sector, FEMI ha permanecido como sistema.
Fue así que con el esfuerzo de sus trabajadores médicos y no médicos ha venido emergiendo de las dificultades que comenzaran en el año 2001, encrucijada que se solventó con la reducción salarial fundamentalmente de su personal médico, sin decaer nunca la calidad de atención a sus afiliados.
Con un sistema saneado y compartiendo los principios que inspiran la proyectada reforma del Sistema Nacional Integrado de Salud, FEMI sintió la responsabilidad de contribuir con la misma, respondiendo a la convocatoria que surgiera del propio Presidente de la República en su acto de asunción del 1º de marzo de 2005.
En todas las instancias en que se promovió alguna de las reformas (descentralización de ASSE, creación del FONASA, cambio del sistema de financiamiento, proyecto de ley de creación del SNIS), FEMI hizo llegar a las autoridades nacionales sus puntos de vista y sus propuestas.
En diciembre de 2006 el Comité Ejecutivo de FEMI envió al Ministerio de Salud Pública una nota explicando los puntos por los que a juicio de la organización no era posible apoyar el proyecto de ley de creación del SNIS tal como estaba redactado por el Poder Ejecutivo.
Oportunamente se plantearon por escrito las propuestas para contribuir a que este proyecto pudiera ser acompañado por los gremios y las IAMC del interior.
Los fundamentos de los ajustes sugeridos fueron puestos en conocimiento de las autoridades nacionales y se encuentran publicados en ésta página web.
Debemos señalar que prácticamente ninguna de las iniciativas propuestas por FEMI fueron recogidas en las redacciones posteriores o en el texto que se encuentra en vías de discusión parlamentaria.
Con respeto y firmeza expresamos que la integración de los sistemas de salud debe ser el resultado de la confluencia de objetivos, de la concertación de programas y proyectos entre los sectores públicos y privados, de la participación y de la paridad en el trato, de la convicción y la confianza recíproca que surgen de una negociación.
Por ello, y en razón de lo antes expresado, FEMI reitera:
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su compromiso y coincidencia con el propósito del actual proceso de reformas del sector salud del país, en cuanto a la necesidad de implantar un Sistema Nacional Integrado de Salud sustentado en principios universales y dirigido a resolver en forma equitativa la atención médica integral del conjunto de la Nación y que
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para lograr ese objetivo es imprescindible contar con un marco legal adecuado que ofrezca garantías y soluciones a la compleja problemática de este sector, sus actores y a la población del país.
No obstante, el proyecto de Ley de creación del SNIS, tal cual está formulado en una serie de puntos, no es compartido por FEMI en base a las siguientes razones:
Primero: Presenta una excesiva concentración de funciones y poder en la Junta Nacional de Salud.
Segundo: Consagra en ella un fuerte intervencionismo estatal que lesiona el derecho de autonomía y poder de dirección de las instituciones privadas de asistencia médica constituyendo una amenaza para el sistema de atención privado de todo el país.
Tercero: Carece de soluciones normativas para la regulación de una serie de situaciones que es imprescindible resolver en el texto legal, a los efectos de asegurar un correcto funcionamiento del Sistema de Salud, tales como la relaciones de consumo y la libre y leal competencia entre los prestadores, el derecho-deber de los usuarios de optar y su movilidad dentro del sistema, así como la garantía de mantenimiento de la ecuación económico financiero de los contratos.
Por otra parte y en el mismo sentido, se entiende necesario reafirmar la vigencia y validez de las cajas de auxilio, -cuya supresión en forma discriminatoria se promueve en el proyecto de ley-, como verdadero mecanismo solidario de organización de los sistemas de salud entre grupos de trabajadores, conforme lo amparan las normas de derecho internacional aprobadas por la Organización Internacional de Trabajo y ratificadas por nuestro país en sucesivas leyes. Estas entidades que sin recursos del Estado sustentan la cobertura de salud y subsidios por enfermedad de sus trabajadores en forma paritaria, han sido un ejemplo de eficiencia y eficacia en el logro de sus objetivos.