Dos cámaras de mutualistas afirman que en 2007, si se aprueba una de las leyes clave de la reforma de la salud, van a pasar a recaudar menos dinero. Procuran que el Ministerio de Salud acepte algunos cambios que aseguren su estabilidad.
Las cámaras de mutualistas sacaron la calculadora. Los proyectos de ley que serán la base de la reforma de la salud, modificarán su sistema de ingresos y algunas empresas ya han comenzado a medir los impactos. La preocupación ha crecido, porque varias instituciones ya han comprobado que el cambio en el régimen de pago por los socios Disse menguará su recaudación. Las cámaras mutuales ya enviaron incluso documentos críticos al Ministerio de Salud Pública.
"injusto". El proyecto que extiende la cobertura de la seguridad social a todos los funcionarios públicos contiene una innovación. El Banco de Previsión Social (BPS) comenzará a reembolsar los aportes por el régimen de la ex Disse a las mutualistas en función del sexo y la edad de los socios. Esto determina que aquellas instituciones que tengan en su padrón más jóvenes y hombres recibirán menos dinero que aquellas que tengan más personas de edad avanzada y mujeres en edad fértil.
Fuentes del sector explicaron que ya algunas mutualistas cuantificaron que perderán entre $ 300.000 a $ 800.000 por mes. El Plenario de Instituciones (integrado por SMI, Universal, Cudam, Gremca e Impasa) y la Federación Médica del Interior (integrada por 23 cooperativas médicas) consideran especialmente perjudicial que el cambio en el régimen de reembolso sólo se aplique a los socios de la seguridad social.
Yamandú Fernández, presidente de FEMI, apuntó que puede ser "injusto", ya que puede penalizar a las empresas que tienen más jóvenes, y "premiar" a las que tienen más adultos mayores. "Una institución que tiene mayor cantidad de socios Disse jóvenes va a recibir menos dinero, pero no se va a medir el riesgo de sus afiliados no Disse que pueden ser de mayor edad", apuntó Fernández, para luego informar que por lo menos 13 de las cooperativas del interior van a recibir menos dinero. El directivo aclaró que comparte el régimen de pago por "cápitas ajustadas por riesgo" -que es utilizado internacionalmente- pero no la coexistencia de dos tipos de reembolso.
Las dos cámaras también coincidieron en que tanto la ley de ampliación de Disse como la que crea el Sistema Nacional Integrado de Salud tienen elementos de "competencia desleal" que privilegian al sector público y reclaman la creación de una unidad reguladora de la competencia.
De todos modos, Fernández saludó que el MSP haya aceptado flexibilizar algunos puntos. "Originalmente, se iba a permitir a los más de 700 mil afiliados de la seguridad social poder optar entre el sistema público o el privado. Ahora, sólo se va a dar esa posibilidad a los 26 mil empleados públicos que se van a incorporar al sistema", apuntó.
El Plenario también cuestiona que no se conozcan los "mecanismos de evaluación de la eficiencia" de los servicios de salud del Estado, que serán beneficiados por nuevos fondos, "contrariamente a lo que ocurre con los prestadores privados sujetos a las reglas del mercado y obligados a ser rentables para sobrevivir".
FUS vuelve a presionar
Mientras las empresas parecen ser partidarias de una reforma más gradual, el gremio de los trabajadores de la salud privada insta a acelerar los cambios.
Ayer, la Federación Uruguaya de la Salud (FUS) pidió una reunión urgente con la ministra María Julia Muñoz, con el fin de plantearle su preocupación por la demora en la aprobación de los proyectos de ley que tienen que ver con la reforma de la salud. El gremio también expresó su inquietud por una modificación en una de las normas que impediría a los trabajadores integrar las directivas de las instituciones.
La FUS prometió nuevas movilizaciones, si no se aprueba la ampliación de Disse antes de fin año. |